Hallan los cuerpos de una madre y su hija en Valladolid tras una semana desaparecidas. En un piso de la calle Hernando de Acuña, en Valladolid, han sido encontrados los cuerpos de dos mujeres. Los vecinos no sospechaban la tragedia hasta que percibieron un fuerte olor. La policía descarta una muerte violenta.
En Valladolid, en la calle Hernando de Acuña, la policía halló los cuerpos de dos mujeres —madre e hija, de 87 y 63 años— tras detectarse un fuerte olor desagradable en la escalera del edificio. Las vecinas llevaban varias semanas sin ser vistas, pero la alarma solo se dio cuando el hedor se volvió insoportable. Según informa EL PAÍS, la puerta de la vivienda estaba precintada y las mujeres llevaban mucho tiempo sin comunicarse con nadie.
Los primeros indicios apuntan a que la hija podría haber convivido durante meses con el cuerpo de su madre sin informar a nadie de su fallecimiento. En el piso no se encontraron signos de violencia y los vecinos señalan que no mantenían relación con las mujeres. Según los residentes, la hija era una persona muy reservada y mostraba gran cautela por temor a enfermedades e infecciones.
La familia de las fallecidas no ha desvelado detalles, solo se sabe que la madre, Milagros Ortega Garrido, tenía tres hijos. No se ha precisado cuál de las hijas residía con ella. Los vecinos del tercer piso comentan que no tenían trato con ellas y que el ascensor que daba acceso al piso solo lo usaban ellas. Uno de los residentes, José Luis Martínez, recuerda que la madre se desplazaba en silla de ruedas y que la hija siempre la acompañaba, a veces ayudándola a llegar al coche, presumiblemente para acudir a un centro de día.
La familia y los vecinos no relacionaron la desaparición de las mujeres con algo inusual hasta que, a finales de la semana pasada, percibieron un fuerte olor. La esposa y la hija de uno de los residentes, al subir las escaleras, notaron de inmediato el desagradable olor en el piso. Después de eso, los vecinos abrieron las ventanas para ventilar el portal, pero nadie respondió a los timbres en la puerta. Solo entonces se llamó a la policía, que fue quien encontró los cuerpos.
Según la subdelegación del Gobierno en Valladolid, la hora exacta de la muerte de las mujeres se determinará tras la realización de la autopsia judicial. Sin embargo, ya se sabe que la madre falleció mucho antes que la hija. En el edificio todavía se percibe el olor a pesar de la ventilación. Los vecinos admiten que se enteraron de la tragedia solo por las noticias y las redes sociales, y la comunicación entre los residentes del edificio había cesado hace tiempo.
Los casos en los que la muerte de personas pasa desapercibida durante mucho tiempo no son infrecuentes en las grandes ciudades de España, donde la soledad de los mayores es un problema cada vez más evidente. Las autoridades y los servicios sociales recuerdan regularmente la importancia de mantener el contacto con los vecinos y de prestar atención a cualquier signo de alarma. En este contexto, cabe recordar otros sucesos impactantes que han sacudido a la sociedad española, como el incidente con el conflicto interno en el Real Madrid, cuando el desarrollo inesperado de los acontecimientos también se conoció solo tras la intervención de terceros.
Según las estimaciones de los servicios sociales españoles, el número de personas mayores que viven solas en el país sigue aumentando, lo que exige nuevas soluciones para prevenir tragedias similares. Las autoridades de Valladolid aún no se han pronunciado sobre si se adoptarán medidas adicionales para controlar la situación en los edificios residenciales.