El festival Muestra T celebra dos décadas como referente LGTBIQ+ en Madrid. La cita gana peso frente a discursos excluyentes y recortes en cultura. Artistas y organizadores alertan sobre el retroceso en derechos.
El festival Muestra T, evento central del Orgullo LGTBIQ+ en Madrid, alcanza su vigésima edición en un momento marcado por el auge de discursos ultraconservadores y recortes en políticas culturales. La cita, que nació tras la aprobación del matrimonio igualitario en España, se ha consolidado como espacio de memoria, diversidad y resistencia artística frente a la presión de sectores políticos que cuestionan derechos adquiridos.
Desde su primera edición, Muestra T ha apostado por unir activismo y arte, dando visibilidad a realidades LGTBIQ+ a través de disciplinas como cine, pintura, fotografía, danza y teatro. Juan Carlos Alonso, coordinador general del MADO, destaca que el festival sigue siendo una herramienta clave para expresar lo que muchas veces no encuentra espacio en otros ámbitos. Según Alonso, la creatividad es esencial para mantener viva la memoria y evitar que se diluyan las conquistas sociales.
La edición de este año pone el foco en la visibilidad lésbica y trans, con una programación que incluye más de 15 exposiciones, proyecciones, talleres y una galería de arte online. Cecilia Montagut, cineasta argentina y miembro de la Junta Directiva de Muestra T, advierte sobre el riesgo de retrocesos en la percepción pública de los relatos LGTBIQ+, especialmente entre las nuevas generaciones que no vivieron la represión. Montagut subraya la importancia de acercar investigaciones y testimonios al gran público, como ocurre con su documental 'Memoria y sexualidad de las mujeres bajo el franquismo', que se proyectará este mes.
El contexto internacional también influye en el festival. Felipe Rivas, artista visual chileno, señala que los gobiernos de ultraderecha tienden a recortar la financiación cultural, conscientes del potencial crítico del arte. Su exposición 'Un archivo inexistente', que utiliza inteligencia artificial para recrear imágenes de personas queer latinoamericanas, denuncia la falta de archivos y la mirada sesgada sobre la disidencia sexual en la región. Rivas insiste en que el arte crítico es hoy más urgente que nunca, ante la amenaza de políticas excluyentes.
En España, la irrupción de Vox en numerosos ayuntamientos ha supuesto la desaparición de concejalías de Igualdad y un clima de hostilidad hacia el cine y la cultura LGTBIQ+. Esta tendencia se refleja en otros países de la región, como Argentina, donde el gobierno de Javier Milei ha anunciado recortes drásticos en el sector audiovisual. Ante este panorama, los organizadores de Muestra T consideran que el festival es una herramienta de resistencia y sensibilización social, además de una plataforma para el talento emergente y los discursos disruptivos.
Uno de los proyectos más destacados en estas dos décadas es 'Muéstrate con ellas', centrado en producciones creadas por mujeres. Montagut presentará también el documental 'Cárceles Bolleras', que aborda la discriminación y la resistencia lésbica en el entorno penitenciario. La directora subraya la necesidad de contar con espacios permanentes para la cultura LGTBIQ+, especialmente en ciudades como Madrid, donde la falta de lugares identificables puede diluir las reivindicaciones, en particular las de las mujeres.
El crecimiento de Muestra T refleja el interés social por la diversidad y la memoria, pero también la urgencia de defender estos espacios ante el avance de políticas restrictivas. La cita se celebra entre junio y julio, con actividades que trascienden la capital y llegan a municipios como Chinchón o Aranjuez. En este contexto, la cultura queer se reafirma como motor de cambio y resistencia, en línea con otros fenómenos recientes en la vida urbana española, como el cierre de espacios históricos por cambios sociales y económicos, tal como ocurrió con el emblemático restaurante Casa Leopoldo en Barcelona.
En el contexto español, la cultura LGTBIQ+ ha experimentado avances significativos desde la legalización del matrimonio igualitario en 2005. Sin embargo, la presión de movimientos ultraconservadores y los recortes en políticas de igualdad han generado preocupación entre colectivos y artistas. Madrid se mantiene como referente europeo en la celebración del Orgullo, atrayendo cada año a miles de visitantes y generando un impacto económico relevante. La continuidad de festivales como Muestra T resulta clave para preservar la memoria y la diversidad en un entorno cada vez más polarizado.