La Comunidad de Madrid elimina las pruebas genéticas más costosas del laboratorio gestionado por Quirónsalud. El servicio pasa a hospitales públicos y la plantilla afronta cambios en sus contratos.
La Comunidad de Madrid ha decidido suprimir las pruebas de diagnóstico genético del laboratorio central de San Sebastián de los Reyes, recientemente adjudicado a Quirónsalud. Esta medida, prevista en los pliegos del concurso, implica que los análisis genéticos, los más caros del catálogo, dejarán de realizarse en ese centro tras más de 15 años de externalización. El cambio supone un ahorro relevante para la empresa adjudicataria, que gestionará el laboratorio durante cinco años a cambio de una compensación de 120 millones de euros.
El laboratorio, creado bajo el mandato de Esperanza Aguirre, da servicio a seis hospitales del conocido como “anillo” y cubre a 1,4 millones de habitantes. Hasta ahora, la gestión estaba en manos de Ribera Salud, que perdió el último concurso frente a Quirónsalud, cuya oferta económica fue la más baja. El traspaso de la gestión se completó este lunes, tras un periodo de convivencia entre ambas empresas iniciado en mayo.
La retirada de las pruebas genéticas no es la única medida de ajuste. Quirónsalud ha optado por no asumir los contratos de los 249 empleados del laboratorio, lo que ha generado un conflicto con el comité de empresa y los sindicatos. La compañía busca iniciar la gestión con una plantilla sin derechos de antigüedad, lo que abarata eventuales despidos. Según fuentes próximas a Ribera Salud, el margen de beneficio era muy reducido debido al alto coste del personal y los reactivos. A pesar de ello, la Comunidad de Madrid pagará a Quirónsalud 24 millones de euros anuales, cinco más que a la anterior gestora, y la empresa ha anunciado inversiones en equipamiento.
Las pruebas genéticas, utilizadas para detectar enfermedades raras o riesgos oncológicos, tienen un coste muy superior al de las analíticas rutinarias. Según la Asociación Española de Técnicos de Laboratorio (Aetel), pueden oscilar entre 500 y 3.000 euros, frente a los 120 euros de una analítica estándar. La supresión de estos estudios ha generado preocupación entre los técnicos, que consideran que se trata de un retroceso, ya que la tendencia en la última década era incorporar la genética a los laboratorios públicos.
La Consejería de Sanidad ha justificado la decisión alegando que la gestión directa de la genética es ahora “más eficiente”, dado el rápido crecimiento de la demanda y los avances en la materia. Los análisis genéticos de la población afectada serán derivados a los laboratorios de cinco grandes hospitales públicos. En cuanto a los seis trabajadores especializados en genética que quedan fuera, sindicatos y administración han acordado facilitar su incorporación al Servicio Madrileño de Salud, computando su experiencia previa en los procesos de selección.
El conflicto laboral se agrava por la negativa de Quirónsalud a heredar los contratos existentes, lo que deja a los empleados ante la disyuntiva de aceptar nuevas condiciones —en algunos casos, con jornadas ampliadas y movilidad entre centros— o quedarse sin empleo y sin carta de despido, ya que Ribera Salud tampoco asume los ceses. Quirónsalud afirma que cerca del 60% de la plantilla anterior ya ha firmado con la nueva empresa y defiende la legalidad de las condiciones ofrecidas, aunque el comité de empresa denuncia un empeoramiento de los derechos laborales.
La situación en Madrid se produce en un contexto de debate sobre la gestión pública y privada de los servicios sanitarios. Mientras la Comunidad defiende la eficiencia de la gestión directa para la genética, la externalización de otros servicios sigue siendo una práctica habitual. El caso recuerda a otras situaciones en las que la falta de cobertura pública para enfermedades raras ha obligado a buscar soluciones alternativas, como ocurrió con el ensayo pionero para niños con enfermedades mitocondriales, del que se informó en una reciente publicación sobre la investigación en Sevilla.
En España, la integración de la genética en la sanidad pública avanza de forma desigual según la comunidad autónoma. El laboratorio central de San Sebastián de los Reyes ha sido un referente en la externalización de servicios diagnósticos, pero la decisión de Madrid puede marcar un cambio de tendencia en la gestión de pruebas de alta complejidad. El desenlace del conflicto laboral y la adaptación de los hospitales públicos a la nueva carga asistencial serán claves en los próximos meses.