El Gobierno aclara el coste real de la campaña Dmocracia tras la oleada de críticas. La acción, que no es una marca de ropa, busca acercar valores democráticos a los jóvenes. El presupuesto es muy inferior a lo difundido en redes.
El Gobierno ha salido al paso de la controversia generada en redes sociales por la campaña Dmocracia, tras la difusión masiva de que la acción habría supuesto un gasto de 14 millones de euros. La Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha desmentido esta cifra y ha precisado que el presupuesto máximo destinado a la campaña no supera los 386.000 euros. La polémica estalló semanas después de que la influencer Marina Rivera, conocida como Rivers, publicara vídeos posando con prendas de la colección en el Congreso de los Diputados, lo que llevó a miles de usuarios a acusar al Ejecutivo de despilfarro.
Según fuentes del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, los 14 millones mencionados en redes corresponden en realidad al presupuesto global para más de 600 eventos conmemorativos de los 50 años desde el final de la dictadura de Franco. En el caso de Dmocracia, el gasto se divide entre 185.215 euros para producción y hasta 193.900 euros para difusión en redes sociales. Desde el Comisionado de España-50 años en Libertad insisten en que no se trata de una marca de ropa convencional, sino de una colección cápsula creada exclusivamente para la campaña, sin fines comerciales ni venta al público.
La acción ha sido especialmente criticada por figuras de la ultraderecha, como el europarlamentario Alvise Pérez, quien llegó a comparar el coste de la campaña con el de ayudas sociales y utilizó insultos hacia la influencer. Rivera respondió públicamente, defendiendo la importancia de recordar el valor de la democracia y rechazando el uso de argumentos demagógicos sobre el destino del dinero público. La influencer subrayó que la democracia no pertenece a ningún bando político y que su participación buscaba precisamente acercar este mensaje a los jóvenes.
La colección, diseñada por el creativo Bnomio, incluye tres prendas de estilo urbano en tonos grises, todas con el nombre de la campaña en el pecho. El ministerio ha informado de que la campaña ha alcanzado a más de 600.000 personas, el 70% menores de 35 años, y ha generado cerca de cuatro millones de visualizaciones en redes sociales. Además, se ha optado por no invertir en publicidad directa en plataformas como Meta o TikTok, apostando por la viralización a través de 32 creadores de contenido digital.
El debate sobre el uso de fondos públicos en campañas de comunicación no es nuevo en España. Recientemente, la gestión del gasto estatal ha sido objeto de discusión en otros ámbitos, como el absentismo laboral y su impacto económico, tema que también ha generado controversia política, tal como se recoge en un análisis sobre el coste de las bajas laborales en el país. En el caso de Dmocracia, el Ejecutivo insiste en que la campaña es modesta en comparación con su alcance y que responde a la necesidad de fomentar el debate democrático entre la juventud.
En el contexto actual, la transparencia en el uso de recursos públicos y la verificación de la información difundida en redes sociales se han convertido en elementos clave para evitar la desinformación y el descrédito institucional. La campaña Dmocracia, lejos de ser una marca de ropa, se presenta como una iniciativa puntual para conmemorar medio siglo de democracia y promover la reflexión sobre su importancia entre las nuevas generaciones.