Un reventón cálido en Elda y Petrer provocó daños materiales y movilizó a los bomberos. Tormentas con granizo afectaron Banyeres de Mariola e Ibi. Las autoridades advierten sobre el riesgo de incendios.
Una súbita irrupción de viento seco y cálido sorprendió este martes a los vecinos de Elda y Petrer, dejando a su paso daños materiales y obligando a los bomberos a intervenir en al menos diez ocasiones. El fenómeno, conocido como reventón cálido, se produjo en plena ola de calor que afecta a la provincia de Alicante y generó violentas rachas de viento, especialmente en la partida de Agualejas, donde se reportaron desperfectos en estructuras y mobiliario urbano.
Entre las 17:00 y las 18:00 horas, los equipos del Parque de Bomberos de Elda se vieron forzados a retirar ramas, restos vegetales, toldos, antenas y señales de tráfico desplazadas por el viento. Según los servicios de emergencia, no se han registrado heridos graves, aunque la intensidad del episodio puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios municipales.
El reventón cálido estuvo acompañado de un aumento brusco de la temperatura y vientos secos, resultado de la rápida caída de una masa de aire desde una tormenta, que al evaporarse la lluvia antes de tocar el suelo, recalienta el aire y provoca ráfagas intensas. Este fenómeno meteorológico, aunque poco frecuente, puede causar daños considerables en cuestión de minutos.
La inestabilidad atmosférica no se limitó a Elda y Petrer. Las tormentas avanzaron hacia l'Alcoià, donde Banyeres de Mariola vivió una tarde marcada por lluvias intensas, fuertes vientos y episodios de granizo. Tras el paso de la tormenta, la temperatura descendió de forma abrupta, alterando el ritmo habitual de la localidad. En Ibi, el viento también se hizo notar con especial fuerza durante algunos momentos, evidenciando la rapidez con la que pueden cambiar las condiciones meteorológicas en el interior de la provincia.
Los meteorólogos insisten en que la combinación de calor extremo y tormentas secas favorece la aparición de estos fenómenos, capaces de provocar ráfagas violentas y cambios súbitos en temperatura y humedad. Además de los daños en infraestructuras temporales, árboles y mobiliario urbano, este tipo de episodios incrementa el riesgo de incendios forestales, por lo que las autoridades recomiendan extremar la precaución mientras persistan las altas temperaturas y la inestabilidad.
La situación recuerda a otros episodios recientes en los que el clima extremo ha obligado a movilizar recursos de emergencia en distintas regiones de España. Por ejemplo, en Zaragoza y Navarra, más de mil personas tuvieron que ser evacuadas tras un incendio que arrasó miles de hectáreas, como se detalla en el regreso de los vecinos desalojados tras el incendio de Orés.
En el contexto de la provincia de Alicante, los reventones cálidos y las tormentas con granizo no solo afectan a la seguridad y el patrimonio de los vecinos, sino que también suponen un reto para la gestión de emergencias y la prevención de incendios. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene la vigilancia sobre la evolución de la ola de calor y la posibilidad de nuevos episodios de inestabilidad, mientras los servicios de emergencia permanecen en alerta ante cualquier cambio brusco en las condiciones meteorológicas.
Como referencia, los reventones cálidos pueden elevar la temperatura varios grados en pocos minutos y generar vientos superiores a los 80 km/h. En zonas urbanas, estos fenómenos suelen provocar la caída de ramas, daños en toldos y desplazamiento de objetos ligeros, mientras que en áreas rurales el principal riesgo es la propagación de incendios. La coordinación entre bomberos, protección civil y autoridades locales resulta clave para minimizar los daños y garantizar la seguridad de la población durante estos episodios extremos.