Emitidas alertas en el interior de España por calor y tormentas. Varias regiones de España han activado alertas amarillas por temperaturas elevadas. Galicia y Cantabria superarán los 34°, mientras que el valle del Ebro alcanzará los 36°. En el valle del Guadiana se prevén hasta 38°.
Las zonas interiores de Galicia, Cantabria y el valle del Ebro están en el centro de atención de los meteorólogos españoles: en los próximos días se espera un fuerte aumento de las temperaturas. Según los expertos, en estas regiones los termómetros superarán los 34 °C y, en el valle del Ebro, los valores máximos podrían alcanzar los 36 °C o más. Las autoridades ya han declarado el nivel amarillo de alerta meteorológica por calor, lo que implica una mayor precaución ante posibles efectos para la salud y la infraestructura.
Especial atención se presta también al valle del Guadiana, donde se prevén temperaturas de hasta 38 °C. Aunque no se han emitido alertas oficiales, el calor se dejará sentir en las zonas del Tajo y del Guadalquivir. En estas áreas también se espera un clima incómodo, aunque por el momento no se han impuesto restricciones formales.
Los meteorólogos señalan que estas subidas bruscas de temperatura a principios de verano pueden provocar tormentas locales y tiempo inestable. El año pasado, condiciones similares ya obligaron a declarar el nivel amarillo en otras regiones del país, incluida la capital. Por ejemplo, en Madrid también se declaró anteriormente el nivel amarillo por calor y riesgo de tormentas, lo que estuvo acompañado de restricciones y recomendaciones para la población.
Para información: el nivel amarillo de alerta meteorológica en España indica que las condiciones climáticas pueden ser potencialmente peligrosas para determinados grupos de población, especialmente personas mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. Las autoridades recomiendan evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratado y, en la medida de lo posible, limitar la actividad física durante las horas más calurosas del día. Según los servicios meteorológicos españoles, estos periodos de calor extremo en junio son cada vez más frecuentes, lo que está relacionado con el calentamiento general del clima en la península ibérica.