El tercer encierro de San Fermín 2026 se desarrolla con toros de Victoriano del Río. La manada recorre Pamplona a gran velocidad y sin incidentes graves. Miles de corredores afrontan el reto bajo estrictas medidas de seguridad.
El tercer encierro de San Fermín 2026 en Pamplona ha destacado por la rapidez y la tensión en el recorrido, con los toros de Victoriano del Río como protagonistas. Miles de mozos se han congregado desde primera hora en la cuesta de Santo Domingo, preparados para enfrentarse a una manada que, según la organización, representa uno de los momentos más esperados de las fiestas. La carrera, que comenzó puntualmente a las 8:00, se ha desarrollado en apenas unos minutos, manteniendo la tendencia de velocidad y manadas compactas que marcan esta edición.
En las dos jornadas previas, los encierros dejaron algunos contusionados y una cornada leve en el brazo de un corredor, causada por un toro de Cebada Gago. Sin embargo, en esta tercera cita, la manada de Victoriano del Río ha avanzado de forma ordenada y sin incidentes graves, lo que ha permitido a los participantes vivir la experiencia con menor riesgo, aunque sin perder la adrenalina característica del evento. Los toros, con un peso entre 585 y 610 kilos, han recorrido los 875 metros del trayecto en un tiempo similar al de días anteriores, consolidando la imagen de encierros veloces y multitudinarios.
La entrada a la plaza de toros, tradicionalmente uno de los tramos más peligrosos, ha vuelto a poner a prueba la destreza de los corredores. Las gateras, instaladas para facilitar la escapatoria en caso de apuro, han sido utilizadas por varios mozos, aunque no se han registrado incidentes de gravedad. Entre los participantes, la mayoría hombres, también se han visto mujeres, reflejando la diversidad creciente en la fiesta. Como es habitual, la plegaria a San Fermín ha precedido la salida de los toros, en un ambiente de nervios y respeto por la tradición.
Entre las historias personales que marcan la jornada, destaca la presencia de Joe, un estadounidense de 74 años que lleva medio siglo acudiendo a los Sanfermines y que incluso ha adquirido una vivienda en Pamplona para no perderse la cita. La experiencia de corredores veteranos como él se combina con la de jóvenes que buscan vivir la emoción del encierro, siguiendo las recomendaciones de expertos como Teo Lázaro, comentarista de TVE, que insiste en la importancia de no tocar los pitones de los toros y respetar las normas de seguridad.
La retransmisión especial de RTVE, con multicámara y contenidos históricos, ha permitido seguir cada detalle del encierro en directo. Por la tarde, los toros de Victoriano del Río serán lidiados en la plaza por Talavante, Andrés Roca Rey y David de Miranda, completando así una jornada clave en el calendario de San Fermín. El ambiente en Pamplona sigue siendo de máxima expectación, con medidas de seguridad reforzadas y una organización que busca evitar incidentes mayores.
El encierro de San Fermín es uno de los eventos más emblemáticos de la cultura española y atrae cada año a miles de visitantes nacionales e internacionales. La tradición, que se remonta al siglo XVI, combina riesgo, devoción y espectáculo en un recorrido que exige preparación y respeto por las normas. La ciudad de Pamplona multiplica su población durante las fiestas, lo que supone un reto logístico y de seguridad para las autoridades locales. En otras ciudades españolas, los eventos multitudinarios también han requerido medidas excepcionales, como ocurrió recientemente en Barcelona tras el desalojo de varios edificios por un socavón, según se informó en un reportaje sobre la evacuación en Sant Gervasi. La gestión de grandes concentraciones de personas sigue siendo un desafío para las ciudades que acogen celebraciones tradicionales.
El encierro de hoy refuerza la imagen de San Fermín como una cita donde la emoción y la seguridad deben ir de la mano. La participación de ganaderías reconocidas y la cobertura mediática contribuyen a mantener el interés internacional por la fiesta, mientras las autoridades insisten en la importancia de la prudencia y el respeto a las normas para evitar tragedias. Pamplona, una vez más, se convierte en el epicentro de la tradición taurina y festiva de España.