Un ejemplar de merluza negra marcado por el INIDEP en 2013 ha sido recapturado en aguas argentinas tras trece años en libertad. El hallazgo, a solo 62 kilómetros del lugar original, supone un hito científico para el seguimiento de esta especie de gran valor comercial.
El 6 de junio de 2026, un ejemplar de merluza negra (Dissostichus eleginoides) marcado en 2013 por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) fue recapturado en el Atlántico sudoccidental, a escasos 62 kilómetros del punto donde fue liberado hace trece años. Este hallazgo establece un nuevo récord de permanencia en libertad dentro del programa argentino de marcado y recaptura de esta especie, que se desarrolla desde 2004.
La merluza negra, también conocida como bacalao de profundidad, es un pez de aguas frías y profundas que puede alcanzar los 50 años de vida y grandes dimensiones. El ejemplar protagonista de este registro fue marcado a más de 1.000 metros de profundidad frente a la costa de Buenos Aires durante una campaña científica, y devuelto al océano para estudiar sus desplazamientos y hábitos.
Un regreso casi al punto de partida
La recaptura, realizada por la flota pesquera nacional, sorprendió a los investigadores por la escasa distancia recorrida en más de una década. Según datos del INIDEP, la mayoría de los ejemplares recapturados desde el inicio del programa han aparecido a menos de 100 kilómetros de su punto de liberación, aunque algunos han llegado a desplazarse más de 3.000 kilómetros. Este caso refuerza la hipótesis de una fuerte fidelidad de la especie a determinadas zonas del talud continental argentino.
Importancia científica y pesquera
El seguimiento de la merluza negra es clave para comprender la dinámica de una especie longeva, de crecimiento lento y baja fecundidad, factores que la hacen especialmente vulnerable a la sobrepesca. La FAO advierte que su capacidad de recuperación es limitada, lo que exige una gestión rigurosa y datos precisos sobre sus movimientos y población. Desde 2004, el programa argentino ha marcado y liberado más de 6.000 ejemplares, con 122 recapturas registradas hasta la fecha.
El papel de la flota y la colaboración internacional
La recaptura de este ejemplar fue posible gracias a la colaboración entre el INIDEP y empresas pesqueras como Argenova, filial argentina del Grupo Nueva Pescanova, que opera desde Puerto Deseado con una flota especializada en especies como el gambón, la pota y la propia merluza negra. El buque Argenova XIV, único palangrero activo en el caladero argentino para esta pesquería, ha incorporado espacios para observadores y científicos, facilitando el trabajo de campo y el control del recurso.
La experiencia argentina en el seguimiento de especies marinas de alto valor comercial encuentra paralelismos en otras regiones donde la pesca y la investigación científica se entrelazan. Por ejemplo, en Galicia, la tradición marinera y la gestión sostenible de recursos como el pulpo han convertido a localidades como Mugardos en referentes, tal como se relata en este reportaje sobre la fiesta del pulpo y su impacto local.
Un dato que ayuda a proteger el recurso
El caso de la merluza negra recapturada tras trece años aporta una referencia excepcional para la ciencia pesquera argentina. Permite afinar los modelos de gestión y subraya la importancia de mantener programas de seguimiento a largo plazo, que compatibilicen la actividad económica con la conservación de especies vulnerables. La información obtenida no solo ayuda a proteger el recurso, sino que también contribuye a la sostenibilidad de una pesquería fundamental para la economía y el empleo en el sur del continente.