La imagen sorprendió a muchos: Dulceida y Alba Paul, tras una ruptura y diez años de historia, volvieron a darse el “sí, quiero” en una ceremonia donde su hija Aria fue la gran protagonista. El reencuentro, celebrado en la Costa Brava, no solo marcó un nuevo capítulo para la pareja, sino que también atrajo la atención sobre cómo se viven hoy las bodas mediáticas en España.
El Hostal de La Gavina, en S’Agaró, fue el lugar elegido para esta segunda boda. El mar y el atardecer acompañaron a los cerca de 150 invitados, entre ellos muchas caras conocidas del mundo influencer. Nagore Robles ofició la ceremonia, después de que un problema de última hora con su vestido la obligara a improvisar con ayuda de una amiga. El contratiempo, lejos de estropear el ambiente, aportó un toque de naturalidad y cercanía a la celebración.
La fecha de la boda fue elegida de forma simbólica: el 10 de septiembre se cumplieron diez años de su primer enlace, por lo que la celebración se realizó el día siguiente.
Dulceida
La moda tuvo un papel destacado desde el principio. Dulceida llevó dos vestidos de Pronovias: el primero, de corte sirena y encaje floral, con cuello halter y una cola larga, acompañado de un moño bajo y un ramo de calas blancas; el segundo, también de Pronovias, pensado para la fiesta posterior. Alba Paul optó por un traje setentero hecho a medida, con chaqueta de cuello mao y pantalón de campana, completando el conjunto con tacones y un semirrecogido. El estilista David Rivas, habitual en los grandes momentos de la pareja, ayudó a definir ambos looks, muy distintos a los de su primera boda en 2016.
Pero la sorpresa la dio Aria. La hija de Dulceida y Alba, de apenas dos años, llevó las alianzas al altar junto a su prima Aina, repitiendo el gesto que ya marcó la primera boda de la pareja. La escena, cargada de simbolismo, fue uno de los momentos más comentados tanto entre los asistentes como en redes sociales.
Los discursos de las novias cerraron la ceremonia. Dulceida, emocionada, dedicó palabras a Alba y a su hija, recordando la familia que han formado y la sensación de haber encontrado su sitio. Alba habló del momento en que se enamoró de Aida y de cómo, después de diez años y una separación, sigue eligiéndola. Sus palabras, alejadas de los tópicos, transmitieron una sinceridad poco habitual en este tipo de celebraciones.
La ceremonia fue concebida como un evento íntimo, con solo familiares y amigos cercanos, y la pareja había expresado previamente su deseo de celebrar "junto al mar". Además, la boda no fue la primera: tras una ruptura en 2021 y una reconciliación en 2023, Dulceida y Alba formalizaron legalmente su relación en 2024, según la prensa española.
El País
La lista de invitados también dio que hablar. Además de la familia directa —como la empresaria Anna Pascual y el modelo Álex Domenech—, asistieron creadores de contenido como Jonan Wiergo, Laura Escanes, Madame de Rosa y Marta Lozano. Entre los presentes estuvieron también Violeta Mangriñán, Lola Lolita, Teresa Andrés, Luc Loren y La Jedet. En la parte musical, Alfred García y Rozalén actuaron en directo, y la posible presencia de Inés García, pareja de Lamine Yamal, generó rumores en redes.
Aunque la pareja definió la boda como “íntima”, la proyección pública de ambas y la expectación mediática marcaron el ambiente. El evento fue tanto un reencuentro sentimental como una reunión de buena parte de la escena influencer y musical actual, consolidando a Dulceida y Alba como referentes de una nueva generación de celebridades españolas.
En un momento en que los cambios personales de los famosos se convierten en noticia —como ocurrió con el giro profesional de Alejandro Reyes, ya reportado—, la segunda boda de Dulceida y Alba Paul muestra que las segundas oportunidades pueden tener más eco que el primer enlace. Según El País, la elección del lugar, los estilismos y la naturalidad de los discursos han hecho de esta boda una de las más comentadas del año. La pareja no solo ha celebrado su relación, sino que ha sabido compartir su historia con autenticidad y sin complejos. En tiempos de relaciones fugaces y titulares rápidos, Dulceida y Alba apuestan por la permanencia, aunque sea reinventada.
La segunda boda de Dulceida y Alba Paul, celebrada el 11 de septiembre de 2026 en S’Agaró, ha sido confirmada por medios como El País, que destaca el carácter íntimo del evento y la presencia de su hija Aria como elemento central de la ceremonia.