A partir de 2026, los reponedores y trabajadores de marketing operacional verán subir sus salarios un 3,5%. Después, los sueldos aumentarán un 4% cada año hasta 2029. El nuevo convenio nacional, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 4 de septiembre de 2026, responde a años de demandas por mejoras en el sector.
La tabla salarial de 2026 se calcula sobre los sueldos de 2025, y los incrementos siguientes se sumarán de forma acumulativa. Para quienes trabajan a tiempo parcial, los importes se ajustarán en proporción a las horas. Si el IPC de 2026 supera el 3,5%, el convenio prevé un pago extra de hasta el 3,75%, aunque este complemento no se sumará a las tablas de años posteriores. Según Iberley y CambiosLegales, el acuerdo estará vigente desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2029, con efectos económicos retroactivos desde el inicio del año.
Para el Grupo I, el salario base mensual en 2026 se fija en 1.225,44 €, ascendiendo a 1.429,68 € con pagas extra prorrateadas, lo que supone 17.156,16 € anuales.
BOE
El acuerdo también regula las pagas extraordinarias: habrá dos, equivalentes a una mensualidad cada una, que se pagarán el 15 de julio y el 15 de diciembre. Existe la opción de prorratearlas en las doce mensualidades, siempre que se cumplan los requisitos legales. Se recomienda revisar la nómina para comprobar que se aplican correctamente tanto la nueva tabla como los complementos pactados. Según el BOE y resúmenes jurídicos, la estructura de pagos y los derechos asociados buscan mayor transparencia y se ajustan a los estándares nacionales.
El trabajo nocturno, definido como el realizado entre las 22:00 y las 06:00, tendrá un recargo del 10% sobre la hora ordinaria o, si no es posible, un descanso compensatorio. Esta medida reconoce el esfuerzo de quienes asumen turnos menos visibles. Según OKDIARIO, este plus nocturno es una de las novedades más valoradas por sindicatos y trabajadores.
En cuanto a vacaciones, el convenio establece 31 días naturales al año. Los empleados con más de un año de antigüedad podrán disfrutar de 21 días consecutivos entre junio y septiembre, siempre empezando en día laborable. Si una incapacidad temporal interrumpe las vacaciones, se podrá recuperar el periodo dentro de los límites legales.
El convenio también introduce una cláusula de revisión salarial vinculada al IPC: si la inflación de 2026 supera el 3,5%, los trabajadores recibirán una compensación de hasta el 3,75%, aunque este ajuste no se incorporará a las tablas salariales de años posteriores.
Iberley
Garantías para fijos discontinuos
El convenio introduce mejoras para los trabajadores fijos discontinuos a tiempo parcial. Se garantiza al menos 120 días de ocupación en un periodo de doce meses, de los cuales 90 deberán ser consecutivos. Para quienes trabajan en campañas promocionales, el mínimo baja a 60 días, con al menos 20 seguidos. La antigüedad se calculará sobre toda la relación laboral, salvo excepciones justificadas. Durante los periodos de inactividad, estos empleados tendrán prioridad en acciones formativas y podrán solicitar prestaciones por desempleo si cumplen los requisitos.
Las diferencias salariales generadas por la nueva estructura profesional deberán abonarse en un plazo máximo de dos meses, lo que supone un alivio para quienes esperaban ajustes pendientes.
Contexto y comparativa sectorial
El sector de la reposición y el marketing operacional ha estado marcado por la precariedad y la temporalidad. La nueva regulación busca corregir estos desequilibrios y dar más estabilidad, en línea con otros acuerdos recientes en el mercado laboral. Por ejemplo, según un análisis anterior, empresas como Naturgy han reforzado los pluses para quienes asumen turnos rotativos, lo que muestra una tendencia a reconocer económicamente las condiciones más exigentes.
El impacto de este convenio dependerá de la capacidad real de las empresas para cumplir los nuevos mínimos y de la vigilancia sindical para evitar interpretaciones restrictivas. Aunque el texto no resuelve todos los retos del sector, por primera vez en años los reponedores ven reflejado en cifras concretas un reconocimiento a su papel en la cadena comercial. El reto ahora es que el acuerdo se traduzca en mejoras reales en cada nómina y en la vida diaria de quienes sostienen el funcionamiento de supermercados y grandes superficies.