El SEPE deja de cotizar por jubilación para mayores de 52 años cuando estos compatibilizan el subsidio con un empleo a jornada completa. La empresa asume entonces la cotización, lo que puede afectar la futura pensión.
Un cambio clave afecta a quienes reciben el subsidio para mayores de 52 años: si aceptan un empleo a jornada completa y lo compatibilizan con la ayuda, el SEPE deja de cotizar por su jubilación durante ese periodo. La cotización pasa a depender exclusivamente del nuevo contrato, lo que puede modificar la base reguladora de la futura pensión.
La medida se aplica a través del Complemento de Apoyo al Empleo (CAE), en vigor desde el 1 de noviembre de 2024. No se trata de una novedad de 2026, sino de una norma ya activa para los nuevos subsidios. Los beneficiarios anteriores mantienen el régimen previo hasta que su ayuda se extinga. Mientras dure la compatibilidad, la empresa ingresa las cuotas a la Seguridad Social y descuenta la parte correspondiente al trabajador en nómina. Así, aunque el SEPE deja de aportar, la persona no queda sin protección, pero la base de cotización puede variar según el salario del nuevo empleo.
Cambios en la cotización
Fuera de la compatibilidad laboral, el SEPE cotiza por jubilación sobre el 125% de la base mínima del Régimen General, lo que ayuda a calcular la futura pensión y permite sumar tiempo para la jubilación anticipada. Sin embargo, al aceptar un trabajo a jornada completa bajo el CAE, esa aportación pública se detiene y la cotización depende del contrato. Si el empleo es a tiempo parcial, el SEPE sigue cotizando, pero reduce la base en proporción a la jornada, coexistiendo ambas aportaciones.
Importe del subsidio y duración del CAE
El importe del subsidio no se mantiene fijo durante el trabajo. Con jornada completa, el CAE baja de 480 euros en el primer trimestre a 120 euros a partir del quinto. En jornada parcial, oscila entre 450 y 30 euros, según el porcentaje trabajado y el trimestre. El CAE puede cobrarse durante un máximo de 180 días, seguidos o repartidos entre varios contratos. Cada día consumido reduce la duración reconocida del subsidio. Si el contrato termina antes, el cese debe comunicarse al SEPE en 15 días hábiles. Una vez agotados los 180 días, si el empleo continúa, el subsidio queda suspendido y solo podrá reanudarse si se acredita una nueva situación legal de desempleo. No es posible volver a compatibilizar el mismo subsidio con otro trabajo, aunque los 180 días se hayan repartido en varios contratos.
Requisitos y límites en 2026
En 2026, la cuantía ordinaria del subsidio sigue siendo de 480 euros mensuales, el 80% del IPREM. El límite de rentas propias es de 915,75 euros al mes, el 75% del SMI, sin incluir la parte proporcional de pagas extra. Durante el CAE, el salario compatible no se tiene en cuenta para reanudar o prorrogar el subsidio. El derecho puede mantenerse hasta alcanzar la edad ordinaria de jubilación, siempre que se cumplan los requisitos: tener al menos 52 años, haber agotado una prestación contributiva o acreditar desempleo legal desde el 1 de noviembre de 2024 con al menos 90 días cotizados, estar desempleado o trabajando a tiempo parcial al solicitar la ayuda, reunir los requisitos de jubilación salvo la edad y acreditar seis años cotizados por desempleo en España. Es obligatorio suscribir el acuerdo de actividad y presentar la declaración anual de rentas cada doce meses; su omisión interrumpe el pago y la cotización.
Contexto y matices
La decisión de aceptar un empleo a jornada completa mientras se percibe el subsidio para mayores de 52 años puede tener consecuencias directas en la futura pensión, ya que la base de cotización dependerá del salario real y no del 125% de la base mínima. Por eso, conviene analizar cada caso antes de optar por la compatibilidad. En situaciones de vida ajustada, como la de quienes sobreviven con ingresos mínimos, la estructura del subsidio y sus condiciones pueden marcar la diferencia, como se refleja en historias de personas que han logrado mantenerse en pequeños pueblos con solo 480 euros mensuales, tal como se cuenta en este reportaje sobre la vida con el subsidio en zonas despobladas. La normativa busca incentivar la reincorporación al mercado laboral, pero obliga a los beneficiarios a valorar el impacto real en su cotización y en la protección futura.