Desde 1992, la Fundación Brigitte Bardot es propietaria de La Madrague, según Max Guazzini. La casa de Saint-Tropez fue el hogar que Bernard d’Ormale compartió con la actriz durante 35 años. Ahora, su viudo sostiene que lo echaron de la propiedad y califica de golpe de Estado su salida de la presidencia de la organización. Guazzini, su sucesor, responde que la marcha cumple las instrucciones notariales de Bardot y la ley francesa.
La disputa también enfrenta dos versiones sobre los deseos de la actriz y la gestión de su legado.
Max Guazzini fue elegido presidente el 16 de septiembre de 2026 por una mayoría abrumadora, tras unos ocho meses en los que Bernard d’Ormale había dirigido la fundación de forma interina.
Guazzini explicó a Nice Matin que Bardot dejó establecido ante notario que, después de su muerte, cualquier persona que viviera en La Madrague debía marcharse en un plazo de seis meses. El presidente sostiene que la fundación cumple esa disposición. También argumenta que la residencia de un miembro del consejo en la propiedad supondría un conflicto de intereses.
D’Ormale, de 85 años, rechaza esa lectura. Además, describió como minúsculo el apartamento para jubilados que, según Guazzini, el Ayuntamiento de Saint-Tropez le cedió.
A Nice Matin, d’Ormale dijo que llevaba allí 35 años y que lo habían expulsado. Guazzini replica que la fundación cumple la voluntad de Bardot. Según el presidente, d’Ormale no ha sido excluido del consejo de administración: la disputa se centra en su permanencia en La Madrague y en el relevo al frente de la organización.
Guazzini sustituyó a d’Ormale como presidente el pasado 16 de septiembre. La entidad, dedicada a proteger animales salvajes y domésticos, cuenta con unos 300 empleados y gestiona millones de euros anuales en donaciones. Según The Times, el malestar interno también tiene que ver con los vínculos del viudo con la extrema derecha francesa. Hace más de 30 años, d’Ormale fue asesor de Jean-Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional, hoy Agrupación Nacional. Bardot dejó el cine en 1973, adoptó posturas de derecha y frecuentó círculos nacionalistas. La disputa también fue recogida por el diario español El País.
[[smi_quote:{"style":"sideline","text":"El texto íntegro del documento notarial no se ha hecho público en las informaciones disponibles. Tampoco se ha confirmado una demanda de d’Ormale ni se ha citado una resolución judicial específica sobre el fin de su residencia en la villa."}] ]El enfrentamiento llega después de otros roces públicos entre d’Ormale y la fundación. En septiembre, el viudo criticó la subasta en París de cientos de objetos de Bardot aportados por la organización benéfica. Nicolas-Jacques Charrier, hijo único de la actriz, autorizó la venta, que recaudó casi un millón de euros.
La crónica reciente también ha seguido salidas abruptas de figuras francesas, como la de Virginie Viard en Chanel, recogida en el caso de Chanel. En La Madrague, la cuestión inmediata es quién puede permanecer en la casa y qué dejó dispuesto Bardot.
Guazzini aseguró a Le Parisien que la villa no se venderá. Tras las obras de renovación previstas, la fundación contempla abrirla al público y darle un uso ligado al legado de Bardot y a la actividad de la organización, en vez de mantenerla como vivienda privada. Según Guazzini, la intención es conservarla tal como la dejó la actriz, con sus muebles y objetos personales. Antes habrá que renovar el jardín y el interior.