Más de tres millones de pensionistas han recibido devoluciones del IRPF por cotizaciones a antiguas mutualidades laborales. El importe medio supera los 2.000 euros por persona y el grueso de los pagos se concentra en rentas entre 30.000 y 60.000 euros.
La Agencia Tributaria ha puesto cifra oficial a una de las reclamaciones fiscales más relevantes de los últimos años: la devolución del IRPF a pensionistas que cotizaron a antiguas mutualidades laborales. Según los datos publicados en la ‘Estadística de los declarantes del IRPF 2024’, el organismo ha realizado 3.088.994 liquidaciones con reducción por mutualidad, lo que supone un desembolso total de 6.401,8 millones de euros. Cada beneficiario ha recibido, de media, 2.072 euros, una cantidad que en muchos casos ha llegado también a los herederos de los mutualistas fallecidos.
El grueso de estas devoluciones se concentra en pensionistas con rentas anuales entre 30.000 y 60.000 euros. En este tramo se han registrado 981.507 liquidaciones, lo que representa el 31,77% del total y más de 2.128 millones de euros devueltos. Les siguen los mutualistas con ingresos entre 21.000 y 30.000 euros (704.480 beneficiarios) y los que perciben entre 12.000 y 21.000 euros (475.963). Además, 808.740 personas con rentas inferiores a 12.000 euros también han recibido devoluciones, sumando los tramos negativos, cero y hasta 12.000 euros.
El impacto de la medida se explica por la particularidad de las cotizaciones a mutualidades laborales anteriores a 1979. Hacienda distingue tres periodos: las aportaciones previas al 1 de enero de 1967 pueden excluirse íntegramente del IRPF como rendimiento del trabajo; las realizadas entre 1967 y 1978 permiten una reducción del 25% sobre esa parte de la pensión; y desde 1979, la integración es total y no hay reducción posible. Este criterio ha permitido ajustar la tributación de miles de pensionistas que, durante años, pagaron impuestos por importes que ahora se reconocen como exentos o parcialmente exentos.
El procedimiento para aplicar estas devoluciones se ha simplificado en los últimos ejercicios. Para el IRPF de 2024 y años siguientes, la Agencia Tributaria realiza el ajuste de forma automática siempre que dispone de toda la información necesaria. El concepto aparece en los datos fiscales como “Ajuste por Mutualidades – DT2 LIRPF” y se incorpora directamente en la declaración. Sin embargo, aún quedan expedientes pendientes, especialmente cuando falta documentación, existen dudas sobre los periodos cotizados o hay procedimientos judiciales abiertos. En estos casos, la devolución depende de que Hacienda pueda verificar los datos o de que se resuelvan los litigios.
En los tramos de renta más altos, la devolución también ha alcanzado a 101.517 beneficiarios con ingresos entre 60.000 y 150.000 euros, 15.283 entre 150.000 y 601.000 euros y 1.504 con rentas superiores a 601.000 euros. Aunque el número es menor, el importe individual puede ser significativo.
La publicación de estos datos llega en un momento en que la fiscalidad de las pensiones y los derechos de los mutualistas siguen generando debate. El reconocimiento de estas devoluciones supone un alivio económico para muchos jubilados y sus familias, y marca un precedente en la revisión de situaciones fiscales históricas. En paralelo, otras comunidades autónomas avanzan en reformas laborales y fiscales, como la reducción de la jornada docente en Valencia, que puedes conocer en detalle en este análisis sobre los cambios en la jornada laboral de los profesores valencianos.
La Agencia Tributaria recuerda que los pensionistas y herederos que aún no hayan recibido la devolución pueden consultar su situación y aportar la documentación necesaria para completar el proceso. El caso de los antiguos mutualistas ilustra cómo la actualización de criterios fiscales puede tener un impacto directo y tangible en la economía de miles de hogares españoles.