Tener 20 años cotizados no permite jubilarse a los 65 ni acceder a la pensión completa. La Seguridad Social fija la edad ordinaria en casi 67 años y limita el porcentaje de la base reguladora. Así afecta a quienes planean su retiro.
Quienes han acumulado 20 años de cotización a la Seguridad Social se enfrentan a una realidad menos flexible de lo que muchos esperan: en 2026, la edad ordinaria de jubilación para estos casos será de 66 años y 10 meses. No es suficiente con alcanzar los 65 años, ni tampoco se accede al 100% de la pensión. El sistema distingue entre carreras largas y cortas, y la diferencia es clave para el futuro económico de miles de trabajadores.
La normativa actual establece que solo quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados podrán jubilarse a los 65 años en 2026. Para el resto, la edad legal se retrasa casi dos años más. A partir de 2027, el umbral sube: serán necesarios 38 años y 6 meses para mantener la jubilación a los 65, mientras que quienes no lleguen a esa cifra deberán esperar hasta los 67 años. Así, con 20 años cotizados, la única opción es acogerse a la edad ordinaria más alta prevista en cada ejercicio.
Anticipar la jubilación: requisitos y límites
El acceso a la jubilación anticipada tampoco está al alcance de quienes solo han cotizado 20 años. La Seguridad Social exige al menos 35 años para la modalidad voluntaria y 33 años para la involuntaria, reservando esta posibilidad a quienes han tenido carreras laborales más extensas. Por tanto, quienes no alcanzan esos periodos deben esperar a la edad ordinaria o, si lo desean y cumplen los requisitos, optar por la jubilación demorada.
El cálculo de la pensión: cuánto se cobra realmente
El importe de la pensión tampoco es completo con 20 años cotizados. El sistema reconoce el 50% de la base reguladora por los primeros 15 años y suma porcentajes adicionales por cada mes extra. En la práctica, con 20 años cotizados, el porcentaje sobre la base reguladora ronda el 62,38%. Es importante aclarar que la base reguladora no equivale al último salario, sino que se calcula a partir de las bases de cotización de los últimos años, lo que puede reducir aún más la cuantía final.
Para acceder al 100% de la pensión en 2026, se requieren 36 años y 6 meses cotizados. Si la pensión resultante queda por debajo del mínimo legal, existe la posibilidad de solicitar el complemento a mínimos, siempre que se cumplan los requisitos de residencia y límites de ingresos.
Planificar el retiro: claves y advertencias
La diferencia entre tener derecho a una pensión contributiva y poder jubilarse antes de la edad ordinaria es fundamental. Muchos trabajadores descubren tarde que no podrán retirarse cuando lo habían planeado, ni cobrar la cuantía que esperaban. Por eso, revisar la vida laboral, comprobar las bases de cotización y utilizar el simulador oficial de la Seguridad Social son pasos imprescindibles para evitar sorpresas.
El debate sobre la sostenibilidad del sistema y las vías de salida anticipada sigue abierto. De hecho, el aumento del gasto en subsidios para mayores de 52 años, como se analiza en este reportaje sobre el impacto de los subsidios y la prejubilación, muestra cómo las reglas de jubilación afectan tanto a las cuentas públicas como a las decisiones individuales.
En definitiva, jubilarse con 20 años cotizados implica aceptar una edad de retiro más tardía y una pensión reducida. La planificación y la información actualizada son esenciales para tomar decisiones realistas sobre el futuro laboral y económico.