Murcia registra una de las tasas de absentismo laboral más altas del país. Las bajas médicas duran 61 días de media, muy por encima del resto de España. El sector industrial y los problemas de salud mental agravan la situación.
La Región de Murcia afronta un repunte sostenido del absentismo laboral, con una tasa del 7,7% que ya supera en medio punto la media nacional. El dato, presentado por el Colegio de Graduados Sociales de la Región de Murcia, confirma que el problema no solo persiste, sino que se agrava respecto al año anterior. Las bajas médicas en la comunidad duran de media 61,38 días, lo que supone 17 días más que en el conjunto de España y un 39% de incremento sobre la media estatal.
El informe, elaborado por la Fundación Justicia Social, advierte que el absentismo ha dejado de ser un fenómeno puntual para convertirse en una cuestión estructural. En Murcia, el 6,1% de las ausencias laborales están directamente vinculadas a bajas médicas, una cifra ligeramente inferior al 6,2% nacional, aunque la tasa general regional sigue por encima del promedio español. A nivel estatal, los procesos de incapacidad temporal aumentaron un 14% en 2025 respecto a 2023, y el crecimiento acumulado desde 2019 se acerca al 25%.
El sector industrial murciano es el más afectado, con una tasa de absentismo que ronda el 8% en el primer trimestre de 2026. Aunque se observa una leve mejora frente al año anterior, la exigencia física de muchos puestos, la repetición de movimientos y el envejecimiento de las plantillas explican la elevada incidencia. Las enfermedades musculoesqueléticas, frecuentes en actividades industriales, representan el 45% de los casos de incapacidad temporal en la región.
El sector servicios también muestra cifras preocupantes, con un absentismo general del 7,8% y un 6,2% asociado a bajas médicas. Construcción y agricultura, aunque por debajo, mantienen tasas del 6,8%, condicionadas por la manipulación de cargas, posturas forzadas y la exposición a temperaturas extremas. La menor presencia de trabajadores jóvenes y el carácter estacional de algunos empleos agravan la situación.
La salud mental emerge como un factor clave: el 20,3% de los casos de absentismo en Murcia se deben a trastornos como ansiedad, depresión o estrés. Según el Colegio de Graduados Sociales, estos problemas suelen estar relacionados con la organización interna, conflictos laborales y sobrecarga de trabajo. Las enfermedades oncológicas, por su parte, suponen alrededor del 7% de los procesos de baja.
Entre los autónomos, la duración media de las bajas alcanza los 101,83 días, frente a los 39,29 días del Régimen General, lo que evidencia una brecha significativa en la recuperación y reincorporación laboral. El debate sobre el concepto de absentismo sigue abierto entre empresarios y sindicatos, aunque desde el Colegio se insiste en que debe incluir cualquier ausencia, justificada o no, siendo las bajas médicas una causa plenamente reconocida.
La importancia de la prevención y la mejora de las condiciones laborales se subraya como vía prioritaria para frenar el avance del absentismo. Establecer entornos de trabajo saludables y una organización adecuada se considera esencial para evitar que la enfermedad se convierta en la principal causa de ausencia. En otras regiones, la presión sobre los servicios sociales y la falta de recursos también han generado situaciones críticas, como la que afecta a más de 200 personas sin hogar en Barcelona, según se relata en un reciente reportaje sobre Montjuïc.
El absentismo laboral en España es un fenómeno complejo, influido por factores demográficos, económicos y organizativos. La tendencia al alza en Murcia pone de relieve la necesidad de políticas específicas y un seguimiento más estrecho de las causas, especialmente en sectores con alta exigencia física y en colectivos vulnerables. La evolución de estos datos será clave para el mercado laboral regional en los próximos años.