Marta Asas sorprende: fotos poco vistas, confesiones inesperadas y vida fuera del escenario. Marta Asas revela facetas poco conocidas de su vida. Desde sus inicios en el periodismo hasta decisiones personales y tradiciones familiares, la actriz vuelve a estar en el centro de la conversación.
Marta Hazas vuelve a ser protagonista de la crónica social, y esta vez no solo por un estreno o un nuevo proyecto destacado. La atención pública ahora se centra en detalles que suelen quedar fuera de foco: fotos poco comunes, confesiones inesperadas y decisiones que no encajan en el guion habitual de una biografía de estrella. Como destaca Divinity, la actriz, cuya carrera abarca casi una treintena de series y numerosas películas, hoy es noticia no solo como intérprete, sino también como una persona que no teme seguir su propio camino.
Dos caminos: el periodismo y el escenario
Pocos recuerdan que, antes de convertirse en una de las actrices más reconocidas de la televisión española, Marta Hazas obtuvo el título de periodista en la Universidad del País Vasco. Después de eso, decidió dedicarse a la interpretación, ingresando en la escuela de Cristina Rota. Sin embargo, sus primeros pasos sobre el escenario los dio en su natal Santander, donde apenas comenzaba su camino artístico.
Santander: más que una ciudad natal
La relación de Marta con Santander va mucho más allá de ser solo su lugar de nacimiento. Aquí pasó su infancia y juventud, y tras terminar la universidad se mudó a Madrid para perseguir su carrera como actriz. A pesar de su vida en la capital, Santander sigue siendo para ella un punto de referencia y un lugar de energía. Aquí mismo, en el emblemático Palacio de La Magdalena, Hazas celebró su boda con Javier Veiga, compañero tanto en la vida como en el escenario.
Primeros pasos y papeles inesperados
El debut de Marta en la televisión fue discreto: interpretó un papel de extra en la serie «El comisario» de Telecinco. Solo un par de años después apareció en «Hospital Central» y, en 2003, realizó una sesión de fotos en la que mostró una imagen totalmente distinta: con el pelo rojo y una forma de cejas poco habitual. La propia actriz recuerda con humor aquella época, señalando que desde entonces han cambiado muchas cosas, no solo en su apariencia, sino también en su actitud hacia la profesión.
El idioma del amor y del trabajo
En 2023, Marta Hazas y Javier Veiga protagonizaron juntos la película «Amigos hasta la muerte», basada en la obra de teatro homónima. Para el doblaje en gallego, la actriz tuvo que aprender un nuevo idioma, un gesto que se convirtió en símbolo no solo de crecimiento profesional, sino también de respeto hacia las raíces de su esposo. Según Marta, esta experiencia fue especial y le permitió ver su trabajo artístico desde una perspectiva diferente.
Un compañerismo sin filtros
La historia de Marta y Javier es un ejemplo de cómo lo personal y lo profesional pueden entrelazarse sin perder la armonía. Tras conocerse durante el rodaje de «Muertos de amor», no solo formaron una familia, sino que también crearon su propia productora, Medio Limón. Sus proyectos conjuntos, ya sea en teatro, cine o televisión, se han convertido para la pareja en algo más que trabajo, una vía para realizar las ideas más atrevidas.
Tradiciones familiares y decisiones personales
Un lugar especial en la vida de Marta lo ocupa su madre, Marieta. En las redes sociales, la actriz ha compartido en varias ocasiones emotivos momentos de viajes juntas y celebraciones familiares. Su cálida relación se ha convertido en tema de conversación entre los seguidores, especialmente después de que Marieta confesara públicamente que considera a su hija su mayor regalo.
Igual de comentada fue la decisión de Marta de no tener hijos. En uno de los pódcast, contó abiertamente que su inicio tardío en la profesión y el deseo de centrarse en su carrera jugaron un papel clave. Según la actriz, esta elección fue mutua con Javier Veiga y resultó para ambos la opción más natural.
Una personalidad sin filtros
En el programa «La Revuelta», Marta Hazas sorprendió a muchos al revelar rasgos de su carácter: tendencia a la hipocondría, fatalismo y la costumbre de ocultar la ansiedad tras una máscara de optimismo. Confesó que incluso de niña se preocupaba por sus padres y a menudo pensaba en lo peor, a pesar de su alegría exterior.
Amigos de cuatro patas y nuevos capítulos
El amor por los animales es otra parte importante de la vida de Marta y Javier. En octubre del año pasado, la pareja se despidió de su perra Robin, que estuvo con ellos de 2011 a 2025. Ahora su hogar se llena de alegría con su nueva mascota llamada Bronte, y, por lo visto, este capítulo apenas comienza.
Resulta interesante que en el mundo del espectáculo español cada vez se debaten más no solo los logros profesionales, sino también las decisiones personales de las estrellas. Así, recientemente Lucía Caraballo también se convirtió en el centro de atención debido a cambios en su imagen y confesiones sinceras — puedes encontrar los detalles de esta historia aquí.
Marta Hazas sigue sorprendiendo al público no solo con sus papeles, sino también con su capacidad de ser ella misma fuera del escenario. Su recorrido es una historia sobre cómo las decisiones personales, las tradiciones familiares y los retos profesionales pueden entrelazarse, creando un retrato único de la actriz española contemporánea.