Los trenes de alta velocidad en Castilla y León obligados a reducir la marcha por restricciones. En las líneas AVE de Castilla y León hay diez restricciones temporales de velocidad. Afectan a las rutas Madrid-Galicia y Valladolid-León. La causa son medidas de seguridad y trabajos en la infraestructura.
En Castilla y León se han impuesto restricciones temporales de velocidad en diez tramos de las líneas ferroviarias de alta velocidad AVE. Según la empresa gestora Adif, estas medidas afectan principalmente a los trayectos Madrid-Galicia vía Zamora y Sanabria, así como a la ruta Valladolid-León por Palencia. Por otro lado, la línea hacia Burgos permanece sin restricciones de este tipo.
Las limitaciones de velocidad en las líneas de alta velocidad son una práctica habitual para garantizar la seguridad y realizar trabajos técnicos. Actualmente, los trenes se ven obligados a reducir la velocidad en ciertos tramos hasta 30–200 km/h, y en algunos segmentos incluso más. Esto afecta los horarios y puede aumentar el tiempo de viaje para los pasajeros.
En la dirección norte, la primera zona con reducción de velocidad se encuentra cerca de la estación Segovia-Guiomar. Aquí los trenes recorren un tramo de varios cientos de metros a menor velocidad. Más adelante, las restricciones aparecen entre Medina del Campo y la frontera con la red gallega a través de Zamora. En la propia provincia de Zamora, los límites se aplican tanto en las inmediaciones de la ciudad como en las zonas de Tábara, Pedralba de la Pradería y Requejo.
En la línea Valladolid-Palencia, las restricciones más notables se han implementado en los accesos a la estación Valladolid Campo Grande, donde los trenes deben reducir la velocidad de manera significativa. Otros tramos con limitaciones se encuentran en la zona de Villada. En la provincia de León, las restricciones afectan a áreas cercanas a Trobajo del Cerecedo y en la entrada a la propia ciudad.
Según señala Adif, este tipo de medidas se actualizan regularmente y forman parte de la gestión estándar de la red de alta velocidad. Su objetivo es mantener la seguridad y garantizar el mantenimiento oportuno de la infraestructura.
Para referencia: la red AVE en España es una de las más grandes de Europa, con una longitud que supera los 3.700 km. Las restricciones temporales de velocidad pueden aplicarse debido a trabajos programados, condiciones meteorológicas o revisiones técnicas. Normalmente, estas medidas no son de larga duración, pero pueden afectar la puntualidad de los horarios y la comodidad de los viajes.