Silvia Intxaurrondo exige ante la justicia recuperar su salario anterior y un contrato indefinido no fijo en RTVE. El proceso coincide con rumores sobre su posible salto a La Séptima.
La disputa laboral entre Silvia Intxaurrondo y RTVE ha alcanzado este jueves un punto crítico en Madrid, donde la periodista comparece ante los tribunales para exigir la restitución de su salario anual de 253.000 euros y la obtención de una plaza de indefinida no fija en la corporación pública. El caso, que enfrenta a una de las presentadoras más reconocibles de la televisión nacional con la dirección de Prado del Rey, se produce en un momento de máxima tensión interna y con el futuro profesional de Intxaurrondo en el aire.
El origen del conflicto se remonta a la regularización de su contrato tras una inspección de Trabajo, que obligó a RTVE a incorporar a Intxaurrondo a la plantilla después de considerar irregular su vinculación a través de la sociedad Sukun Comunicación. La dirección de la cadena le ofreció entonces un "contrato de artista" para mantener su retribución original, pero la periodista lo rechazó al entender que no cumplía con la resolución de la Inspección. Finalmente, fue dada de alta bajo el convenio colectivo, lo que supuso una reducción de su salario a 140.000 euros anuales, incluyendo los pluses por presentar y dirigir el matinal.
Mientras se resuelve la batalla judicial, el nombre de Silvia Intxaurrondo ha cobrado fuerza en los círculos de La Séptima, el nuevo canal de TDT de cobertura nacional que prepara su lanzamiento para el 5 de noviembre. La cadena, impulsada por Contreras, busca figuras reconocidas para liderar su programación inicial, y los rumores sobre un posible fichaje de Intxaurrondo han ido en aumento. Aunque la periodista ha manifestado su intención de reincorporarse a 'La Hora de La 1' tras las vacaciones de verano, la distancia con la dirección de RTVE y la incertidumbre sobre su situación contractual alimentan las especulaciones sobre su futuro inmediato.
El caso de Silvia Intxaurrondo se suma a una serie de conflictos laborales y salariales que han marcado la actualidad de los medios públicos en España. En situaciones similares, como la vivida recientemente por empleados de Cobendai en Madrid, los tribunales han tenido que intervenir para resolver disputas sobre contratos y pagos, como se detalla en este caso de trabajadores afectados por impagos en concesionarios. Estos episodios reflejan la complejidad de las relaciones laborales en el sector audiovisual y la importancia de los tribunales en la resolución de conflictos entre empleados y grandes empresas.
RTVE, como principal grupo audiovisual público de España, gestiona una plantilla de miles de trabajadores bajo diferentes regímenes contractuales. La figura de indefinido no fijo, que ahora reclama Intxaurrondo, ofrece una protección especial frente a despidos, aunque no garantiza la estabilidad absoluta. El desenlace de este proceso podría sentar un precedente relevante para otros profesionales del sector que se encuentren en situaciones contractuales similares. Por su parte, La Séptima aspira a posicionarse como un nuevo actor en el panorama televisivo nacional, apostando por rostros conocidos para captar audiencia desde su estreno.