La UE lanza un programa para formar y contratar a conductores profesionales de Marruecos y Egipto ante la escasez de camioneros. Solo 200 de los 600 formados podrán trabajar en Italia y Rumanía. El proyecto busca aliviar un déficit que supera el medio millón de vacantes.
El déficit de camioneros en Europa ha obligado a la Unión Europea a poner en marcha un programa inédito: reclutar y formar a conductores profesionales en Marruecos y Egipto para cubrir vacantes en Italia y Rumanía. El proyecto, denominado Skilled Driver Mobility for Europe II (SDM4EU II), cuenta con un presupuesto de casi seis millones de euros y estará activo hasta diciembre de 2028.
La iniciativa prevé seleccionar a 600 candidatos en el norte de África, de los cuales solo 200 accederán finalmente a un puesto de trabajo en la UE. El corredor Marruecos-Italia y el corredor Egipto-Rumanía recibirán cada uno a 100 conductores, elegidos tras un proceso de formación técnica y práctica adaptada a los estándares europeos. Las empresas de transporte de ambos países participarán directamente en la selección y posterior integración de los nuevos empleados.
El programa arranca con una evaluación de los sistemas formativos locales para detectar carencias y adaptar los contenidos a las exigencias europeas. Además de la formación en conducción y mecánica, los aspirantes recibirán clases de idiomas y preparación específica para obtener el Certificate of Professional Competence, imprescindible para trabajar legalmente en el sector. Un grupo de 30 formadores locales también mejorará sus competencias para garantizar la calidad del proceso.
La escasez de camioneros en Europa es una preocupación creciente. Según el último informe de la IRU, la tasa de vacantes sin cubrir alcanza el 13%, lo que equivale a más de 500.000 puestos. El envejecimiento de la plantilla agrava el problema: se estima que más de 660.000 conductores europeos se jubilarán antes de 2030. Las barreras de acceso, el coste de la formación y las condiciones laborales poco atractivas dificultan la incorporación de nuevos profesionales, especialmente mujeres, que apenas representan el 4% del sector.
España, pese a su propia necesidad de conductores, no figura entre los países receptores en esta edición. El piloto se limita a Italia y Rumanía, aunque la situación española es similar, como se refleja en historias de presión laboral y falta de relevo generacional. En este contexto, casos como el de José, capitán de yate en Ibiza que se ve obligado a dormir en una furgoneta por el alto coste de la vivienda, ilustran cómo la escasez de profesionales afecta a distintos sectores y territorios (ver ejemplo en Ibiza).
El SDM4EU II está financiado en un 95% por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (AMIF) y gestionado por el Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias (ICMPD). GOPA Partners lidera la coordinación, con la colaboración de entidades como la Arab Academy for Science, Technology and Maritime Transport, Fondazione Soleterre ETS, ICAR Foundation y la IRU, responsable de los estándares formativos y la difusión del modelo.
El proyecto también contempla la creación de una plataforma de aprendizaje y documentación para facilitar la adaptación del sistema a otros países en el futuro. La experiencia servirá como referencia para posibles ampliaciones a nuevos corredores laborales, en un intento de responder a una carencia estructural que amenaza la logística y el transporte en toda Europa.